sábado, 27 de noviembre de 2021

Hocus Pocus 2021

mood:  Un poquito ñe?
music: Lucid dream, de Solitude 2:14 am

Sentimientos encontrados. Aunque hace un mes que las entradas salieron a la venta, las cosas han ido muy lentas y todavía no las hemos comprado. En condiciones normales sería esta noche, último sábado de noviembre, pero este año es diferente. Las galas unipersonales fueron la semana pasada, y las grandes serán la última semana de diciembre... entre semana, cuando estoy sola en el trabajo y probablemente de guardia T__T Veo un poco de luz al final de túnel, pero no las tengo todas conmigo. Y aparte el tema del bicho... Espero que este año sí podamos bajar en Navidad.




~ 20 Años de Magia ~

20 años no son nada...

No sé bien cómo empezar esta presentación. Son tantos los recuerdos que se agolpan en mi memoria que me resulta abrumador elegir algunos. Y es que han pasado 20 años desde que creamos este modesto y mágico festival que, quiero pensar, ha calado en nuestra comunidad, aportando algo que no existía en la misma y que ya empieza a ser “nuestra cita anual con la magia”.
Tras la época tan dura que nos ha tocado vivir y compartir, cada evento cultural que se realiza me parece un pequeño oasis de libertad, de esperanza, de reconocimiento social, de maravilla, de comunión. Un lugar en el que poder soñar juntos que un mundo mejor es posible. Y lo es. Está en nuestras manos.

Esta nueva edición de HocusPocus Festival es muy especial por muchas razones. Crearlo no ha sido fácil dadas las circunstancias de los últimos meses, pero estamos muy contentos de poder volver a ofrecer un festival digno y potente. Hemos ampliado fechas y la magia, habitual en Granada a finales de noviembre, además se extiende al corazón de la Navidad, en Diciembre. Y es que la magia y la navidad tienen una relación especial.

Durante noviembre haremos sesiones de magia para escolares, en bibliotecas, talleres de magia para jóvenes, y disfrutaremos de nuestras Jornadas Profesionales con conferencias internacionales de algunos de los mejores creadores mágicos. También la Magia de Cerca, tan apreciada en nuestra ciudad, tiene tres citas ineludibles en la que nuevos talentos ilusionistas nos maravillarán con sus propuestas. Serán espacios para tales acontecimientos el Centro Federico García Lorca y el Centro de Lenguas Modernas. Hay pocas entradas... No se lo pierdan.

Y en el mes más mágico del año, diciembre, del 26 al 30, en plena Navidad, nuestro Teatro Isabel la Católica se volverá a llenar, por fin, con nuestro esperado y necesitado público. Hemos preparado cuatro espectáculos con un sabor muy distinto y para todos los públicos. Vienen artistas internacionales desde Argentina y Corea del Sur, e ilusionistas patrios que nos deleitarán venidos desde Madrid, A Coruña, Tenerife, Sevilla, Murcia, Granada, Zaragoza.

Como saben, no suelo actuar en el Festival, pero para celebrar este 20 aniversario me ha parecido pertinente cerrar el mismo con uno de mis trabajos más queridos: “Concierto para Baraja y Piano”, un espectáculo que creé en el año 2005 y que acaba de ser seleccionado para representar a nuestro país en la Exposición Internacional de Dubai, que se está celebrando en estos meses. Justo lo presentaré allí antes del Festival y me gustaría compartirlo con todos ustedes. Me acompañan en esta aventura la pianista Paz Sabater y el actor Javi Parra. Va por ustedes.

En esta edición, nuestro Premio al Mérito Mágico es para Miguel Molina de la Vara, que fue regidor de nuestras galas durante 10 años y me ayudó a poner en pie este proyecto en sus inicios. Además, colaboró conmigo y otros magos y magas de prestigio en muchos proyectos escénicos, como el mencionado anteriormente.

Es, por desgracia, un reconocimiento póstumo, pues Miguel nos dejó hace unos meses. Pero es justo reconocer su trayectoria profesional y valía personal en este, también, su proyecto. Y, a través de su figura, premiar el esfuerzo de las muchas personas que trabajan con su imaginación y sensibilidad para que los artistas luzcamos como debemos ante ustedes, y que casi siempre están en la sombra. Gracias Miguel Molina por todo, allá donde estés.

Y con el permiso de ustedes, me permito dedicar esta 20 Edición a mi madre, Mari Carmen, que impulsó mi carrera de mil formas y amores posibles. En una época incluso fue productora de este Festival, un hada madrina que nos facilitó y apoyó en esta empresa difícil pero tan ilusionante. Seguro que allá donde se encuentre seguirá sonriendo al ver que la magia aún continúa en GranHada.

Miguel Puga, MagoMigue
Creador y Director de HocusPocus Festival


Hocus Pocus 2021

lunes, 18 de octubre de 2021

Ven al laberinto

mood:  Respirando

Escrito en el Bosc de les Fades... sobre un ticket de la compra. Tendré que acostumbrarme a llevar un folio arrugado en la mochila por si acaso.


Normalmente soy la última de mi equipo en coger vacaciones, y a la vuelta la conversación suele ser así:
—¡Bienvenida de nuevo! ¿Qué tal las vacaciones?
—Ooh, ¡muy bien! ¿Y las vuestras?
—... ya no me acuerdo :(
Luego yo trabajo dos semanas y me quedo igual que ellos. Entre unas cosas y otras se me ha ido pasando y no he podido dejar reflejado todo lo que quería/sentía, pero puedo confirmar que este verano lo he disfrutado como nunca.


Antes de bajar, la cosa estuvo muy intensa en el curro, y aún así conseguí sacar ratitos para empezar a meditar y seguir yendo al gimnasio. La contra es que no pude mantenerlo durante las vacaciones ^^U xD

La playa fue un poco más flojilla que otras veces, pero es que tenía el listón muy alto de años anteriores.

Pasé unos días familiares en Algeciras después de dos años.

Una vez en casa, volví a buscar aquello que no sabía que se me había perdido (o que se había escondido) y reconecté con mi yo del pasado desde una nueva perspectiva. Paseando por aquellas calles, recuperando esa forma de pensar. Releyendo El regalo de cumpleaños más grande del mundo y El truco más difícil. Viendo algunas pelis que no vi en su momento, como No mires bajo la cama y El niño invisible.

Fui al Parque de las Ciencias, aunque no quedaban entradas, paseando junto al Genil una tarde de vendaval pre-tormenta. Con un péndulo de Foucault pequeñito.

Volví a cantar con el coro.

Vi a todas mis brujis, ¡Bea y Lara incluidas! Hicimos una fiesta de cumple sorpresa y heredé cositas de Lar en la última visita al piso de su madre antes de mudarse al norte.

Vuelvo a escribir con pluma en mi libreta de borradores.

He preparado proyectillos nuevos.

He dado largos paseos y he dicho "no" cuando me ha hecho falta. He cambiado la lámpara y las cortinas de mi cuarto, que llevaban con nosotros desde aproximadamente 1998 y ya habían cumplido su misión.

Viajé a Albacete por primera vez post-pandemia con mi tía y mis primillas, esta vez en el asiento del copiloto. Me quedé dos días con mi abuela, visité a mi tío abuelo en su residencia, celebramos una minicomida familiar. Recorrí la no-feria con mi prima mayor (aunque las manchegas siguen pendientes).

Quedé con Javi y me contó su nueva vida....

Tantos reencuentros, con personas, lugares y cosas.


Necesito ese tiempo para mí.
Necesito encontrar la forma de encajar las piezas sin que me coma el día a día.
Necesito afirmar mi cabeza, echar raíces profundas y agarrarme a todas esas sensaciones. A esta mirada rebosante de magia.

lunes, 30 de agosto de 2021

Barrio pirata

mood:  "... libres como el mar"
music: Hacia la aventura, de la BSO de Los Teleñecos en la Isla del Tesoro

Cuando empecé a salir sola de casa, estas calles fueron las primeras que me vieron. Sus casitas me recordaban al puerto de algún pueblo costero de una película de época; sobre todo ese edificio bajito, con molduras de colores y barrotes de forja en todas las ventanas y balcones, y largas antenas como cañas de pescar.

Caminaba por ellas emocionada y confiada, acompañada de mi anillo que cambiaba de color con la luz del sol, observando a las personas con las que me cruzaba. Y entre toda la gente normal, con frecuencia veía otros personajes que me llamaban la atención.
(No lo digo de mal, los "personajes" en el peor sentido siempre han ido a su bola y jamás he tenido miedo de andar sola por la calle)
Como aquel hombre tan parecido al señor Smee, habitual en mi lugar de destino y a quien a veces veía trabajando en un bar del camino.


Hoy he vuelto a pasar por allí, cinco años después de la última vez (probablemente más), buscando de nuevo esas sensaciones.

Aún conservo el anillo, aunque se encuentra jubilado en la mesita.
El bar cerró.
Todo lo demás, el aspecto de los edificios, la impresión general, continúa ahí.

Me pregunté entonces por la gente. Y en ese momento me fijé en un hombre que acababa de amarrar su barco aparcar el coche. Pelo largo castaño claro con un poco de cartón, vaqueros y camisa blanca de mangas inusualmente anchas.

Ya no faltaba nada. Los piratas que encontraba mi yo de 12/13 años también siguen allí ^^

sábado, 28 de agosto de 2021

Flashback

mood:  Me ha pillado desprevenida
music: World Beyond the Clouds, de Nom

Hoy he tenido una sensación por la calle que no notaba desde hace años. El pellizco en el estómago ha sido más débil que entonces... pero ha sido.

Mirar a mi alrededor, la gente, los edificios, y sentir que detrás hay algo que no se ve. Que puede haber magia en cualquier sitio. Que las cosas no son lo que parecen y la magia está ahí, sólo hay que saber mirar.


Y si ha sido, puede volver.

Necesito recordar cómo mirar.

domingo, 8 de agosto de 2021

Cambio de perspectiva

mood:  Descansando con las nubes

Escrito en la piscina con boli y papel. Creo que es la primera vez que no me ha importado que el café se enfríe... Igual también echo de menos escribir con mis manitas en mi libreta especial.


Ayer me encontré en una conversación que no esperaba alrededor de este vídeo, y me dejó pensando en otras situaciones en las que yo también me he sentido un poco así:


Recordé una de las últimas veces que fui al encuentro de Benagalbón en verano. Hicimos una celebración del perdón y yo me puse en la cola para confesar (como somos/éramos tantos se hacía una cola única, del estilo de las cajas de Primark xD, y no sabías con quién te iba a tocar). Cuando llegó mi turno, entre otras cosas, conté que era muy floja porque, aunque se suponía que sabía lo que podía conseguir (y lo dije con esas mismas palabras, atención), no hacía lo necesario para ello.
Pero no era un cura cualquiera, era Felipe Nieto. Y me preguntó "pero floja... ¿o desmotivada?" Me dejó muerta porque jamás en la vida se me habría pasado por la cabeza esa posibilidad, y aunque en el momento respondí que sólo era un problema de vagueza, la pregunta se quedó ahí macerando al fondo del cerebro.

Hoy entiendo perfectamente aquel "se supone", porque sé que realmente nunca me creí que pudiera hacerse realidad llegado el momento. Y si sabes que esa única recompensa no va a llegar, ¿qué te queda? ¿Para qué esforzarse?

Estoy segura de que en sus muchos años de servicio se habría encontrado más de una vez y más de dos con situaciones similares en las que nadie se había preocupado por descubrir el motivo real enterrado debajo. Gracias por no quedarte en la superficie, por hacerme reflexionar todavía hoy aunque hayan pasado diez años y por ayudarme a entender que no todo dentro de mí está roto.


Relacionado con esas cosas que quería hacer y no hago, una duda que me corroe con asiduidad es si de verdad me esfuerzo, o si pienso que hago lo que puedo como una excusa ante mí misma.

Durante la carrera poca gente se posicionaba abiertamente de mi lado. La inmensa mayoría, sobre todo en mi familia, guardaban silencio o insistían (unos días en modo poli bueno y la mayoría de poli malo) en que lo que hacía no era suficiente. La única que recuerdo que me apoyara incondicionalmente tras un examen era mi abuela Marina. Aunque estuviera triste porque no me había salido bien, ella siempre me preguntaba "¿has hecho todo lo que has podido? Pues ya está, el que hace lo que puede no está obligado a más. La próxima vez será." No siempre me lo creía, pero sí agradecía sus palabras de ánimo.


Ahora también pienso en eso con frecuencia y hoy he tenido una iluminación. Quería hacer cosas, sí. No las he hecho todavía, no. ¿Por qué? He hecho otras, vale. ¿Pero por qué priorizarlo de esa manera? ¿Qué otras cosas son prescindibles? ¿Podía sacar y aprovechar (maldita palabra) algo de tiempo de ahí?
Ducharme más rápido, hacer algo a la vez que como/ceno, robarle horas al sueño, no parar un segundo. Podría, cierto. Físicamente nada me lo impide excepto lo de dormir... eso sería más jodido.

Y aquí la pregunta del millón que tantas veces pasamos por alto. ¿Sería (más) feliz haciéndolo?

NO. La respuesta ha resonado muy claramente.

Así que quizá ésa es la definición de "lo que se puede" y así es como debemos medirlo.


Quizá sí hacía todo lo que podía, aunque en ese momento no fuera suficiente para aprobar.
Quizá ahora también hago todo lo que puedo. Pero quizá no es momento de avanzar según ese plan teórico ideal, sino de afianzar.


Gracias, abuelita.

sábado, 19 de junio de 2021

Cucharaditas

mood:

Llevo tiempo viendo hablar de la teoría de las cucharas, referida principalmente a personas neurodivergentes o con enfermedades crónicas. Consiste en que cada uno tiene un cierto número diario de cucharadas de energía y, básicamente, te las tienes que ingeniar para repartirlas a lo largo del día hasta que puedas descansar y recuperar. A mí me gusta más pensar en puntos para gastar como en los juegos de rol, pero la idea es la misma. Y, obviamente salvando las distancias (al menos mientras no haya ido a que me miren la cabeza por dentro), creo que con frecuencia me siento un poco así. Muchas veces llega el final del día y me enfurruño conmigo misma porque me habría gustado hacer más cosas, pero es que no consigo ponerme aunque tenga tiempo.

El "problema" también puede ser que aún me dejo casi siempre para el final. Doy prioridad a cualquier cosa de la casa... y eso no siempre es bueno.


Ayer estaba muy orgullosa porque compré una mosquitera por la mañana y la puse por la tarde. Esto que se dice tan rápido implica:

  • Elegir el tipo de mosquitera e ir a comprarla.
  • Decidir cómo fijarla a una puerta de la terraza y el protocolo para abrir la otra.
  • Quitar la barra de la cortina.
  • DESATORNILLAR los anclajes al techo de uno de los soportes. Esos que me dio tanto miedo poner por si se caían.
  • Encontrar el derecho y el revés de la mosquitera.
  • Clavar en la pared las chinchetas de arriba. En ese hueco no cabe la cabeza del martillo.
  • Decidir dónde pegar el lado suave y el lado con ganchitos de los velcros laterales.
  • Colocarlos sin dejar huecos.
  • Cortar lo que sobra de largo.
  • Pegar la parte de abajo haciendo pliegues porque la supuesta mosquitera rectangular no tiene ángulos rectos T__T
  • Cortar la cinta de remate de lo que sobraba y pegarla por abajo para disimular el desaguisao.
  • (Y queda arreglar/cambiar uno de los imanes de cierre que venía roto)

Puede parecer una chorrada, pero después de taaaanto tiempo de cosas a medio (la casita Sylvanian sufre cuando me ve, fijo...) me parece un logro ENORME hacerlo todo en el mismo día.


Y adivina quién se la ha cargado 24h después T__T


Tanto insistir anoche en que tengamos cuidado de despegar los velcros antes de abrir la otra puerta, y las mismas manos que la pusieron ayer la han liado parda hoy. DOS VECES SEGUIDAS.
Por favor, que alguien me encierre, soy un peligro.
Supongo que aunque fueran las mismas manos, no era la misma neurona...

Me he puesto a llorar de frustración :'( N ha venido a achucharme y después me ha mandado a descansar un rato, me ha llevado a la camita y he hecho media hora de desconexión. Pero foh... después de arreglarlo no me quedan fuerzas para nada más.


Mientras, mi lista de "cosas que quería hacer" sigue creciendo. Y, aunque no paro, no consigo hacer que baje.

lunes, 14 de junio de 2021

Lacasitos y katanas

mood:  Mañana, más y mejor
music: Magical Waltz Music - Dark Masquerade, de Ean Grimm

Uf, hace un siglo que no me paso por aquí...

Ais. Llevo unos días que me siento cansada y un poco hostil, sin saber exactamente lo que quiero. Aunque sí quiero dejar claro que no es para nada mi estado de ánimo general de estos tres meses sin escribir. Todo ha ido a mejor y no han dejado de pasar cosas buenas. Pero no sé por qué, llevo un par de días algo más tontilla de la cuenta y las cosas me afectan un poco más.

Supongo que toca aceptarlo y fluir con la corriente. Mañana será mejor (y puede que antes también).


Una de las cosas buenas es que vuelvo a soñar. Yo antes (hace muucho tiempo) tenía unos sueños alucinantes:

Éste sólo es un ejemplo de un sueño divertido con una historia relativamente absurda 😄 Soñaba con objetos mágicos y dragones. Soñaba con persecuciones de película. Soñaba con ventanas a otros mundos. Y todo eso se fue cuando estuve mal. Ocurrió muy lentamente, y cuando me di cuenta (tampoco recuerdo en qué momento) no sabía cuánto tiempo llevaba sin soñar por las noches. Me apagaba para dormir y ya.

Tampoco volvió de golpe, claro. Pasaron meses desde que toqué fondo y tuve que redescubrirme antes de empezar a notar por las mañanas que había habido algo más que una pantalla en negro durante esas horas. Exceptuando *ese* sueño, sólo tenía imágenes sueltas, como los flashbacks en las películas... hasta este mes de abril.


Creo que todos los días he soñado algo, aunque no sea capaz de recordarlo todo o se me olvide pronto. Estoy haciendo un diario con esos sueños para acostumbrarme a pensar en ellos al mismo despertar (no siempre lo consigo, "¡la vida!") y realmente veo progreso en estos dos meses ^^ Cada vez puedo detallarlos un poquito más y hace nada tuve el primero con sensaciones táctiles en años (aunque fuera que me mataban, ¡mereció la pena!).


Así que sí, en ese sentido estoy contenta :) ¡Por muchos más de esos vinos dulces!